viernes, 16 de junio de 2017

¿De qué hablamos cuando hablamos de trabajo? ONU: teléfono!

Quizás se pregunten por qué estoy mencionando a la Organización de las Naciones Unidas en esta primer publicación y esto es bastante simple de responder: en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, o sea, en el documento más reconocido de las Naciones Unidas, se encuentran algunas pautas acerca de los límites que deberían imponerse al trabajo, entre otros límites más generales como ser el derecho a la vida y a la libertad por nombrar los de mayor reputación entre la gente.

Antes de que empiecen a temblar en las oficinas de NU de Nueva York (ellos dicen que la sede está en un lugar extraterritorial,  o sea, que no están en ningún sitio y están en todos a la vez pero me contó un pajarito que la sede está en NY, shhh, no digan nada), vamos a tranquilizarlos diciéndoles que solo tomaremos algunitos muy poquitos artículos de este hermoso y nunca tan poco aplicado documento.

Para comenzar hay que empezar por el principio y dicho esto, el primer artículo de la mencionada declaración dice algo así como :"Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos...". Entonces, veamos por qué generalmente, la representación del trabajador se asocia a un estereotipo que tiene algunas características inconfundibles como por ejemplo: ser hombre. Esto sucede porque el trabajo histórica y culturalmente se caracteriza por conllevar un sufrimiento, una carga física, un dolor, un pesar, todas cuestiones vinculadas con la figura masculina, aunque sea la mujer quien hace, entre otros, el "trabajo" de parto. De hecho la versión más aceptada y difundida acerca del origen de la palabra trabajo sostiene que se desprende del vocablo en latín tripallium, que era una especie de estructura formada por tres palos (si, era obvio), en la cual amarraban a los esclavos de la edad media para pegarles, quemarlos, o practicarles cualquier tipo de tortura.
Conclusión del artículo 1: todos nacemos iguales pero los hombres son trabajadores y las mujeres son...mujeres.

Ahora nos pegamos un salto al bellísimo artículo 23, el cual propone lo siguiente:
"1. Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo." Hablemos un poco acerca de estas cositas: si tenemos en cuenta que el trabajo no solo es aquel remunerado si no que trabajo es toda aquella actividad que transforma un algo en un otro algo, se cumple que todos tengan derecho al trabajo, sin un peso en el bolsillo pero trabajando al fin.
El temita de la libre elección del trabajo ya se puso algo mas complicado ya que intuyo que quien trabaja jutando la caca de los perros en las veredas y plazas no lo elegiría en caso de tener otras opciones, pero ojo, quizá me equivoco y es una tarea encantadora.
Ahora si que se está poniendo bueno, condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo dijeron? No conozco ninún caso en el que se trabaje en malas condiciones y no digan que pasan esas cosas por ejemplo en los call center porque no les creo, si cada tres o cuatro horas puede ir 3 minutos al baño, eso es super satisfactorio y muy equitativo si lo comparamos con los trabajadores de casinos que descansan 15 minutos por cada 45 minutos de trabajo.
Eso si, en cuestiones de protección contra el desempleo tenemos que destacar dos detalles: si te quieren rajar, te rajan. Si si, te pagan una suculenta indemnización en el caso de que hayas trabajado 30 años en la empresa y hayas tenido un sueldo interesante, caso contrario, te la comes en dos o tres meses y apurate a buscar trabajo porque si llegas a los 40 años de edad se pone dificil el asunto. El otro detalle es el seguro por desempleo que asciende a la importante suma de $3000 y para el cual es imprescindible contar con la carta documento de despido. A esto último dirán que es totalmente lógico ya que si renuncias es porque queres y ahí te digo: si y no, hay muchos casos de trabajadores/as obligados/as a renunciar para cobrar la liquidación final. Por ende, chaucito seguro de desempleo!
Mejor sigamos.

 "2. Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual."
Vamos a los datos duros: de acuerdo a la Encuesta Permanente de Hogares del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), en el tercer trimestre de 2016 en base a situación laboral, calificación ocupacional y brecha de ingresos, las mujeres perciben en promedio un salario equivalente al 74,2% del de los hombres en el ámbito profesional. Con eso creo que ya estamos en sintonía, lo profundizaremos en alguna otra entradita.

"3. Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será complementada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social."
Ahh, eso de que el salario mínimo, vital y movil sea hoy de $8060 y haya personas que mensualmente cobren sueldos de alrededor de 20 salarios mínimos no tiene nada que ver no? Quizás los niveles en el dignidómetro no sean los mismos de acuerdo al barrio o al apellido o a alguna cuestión divina de la que yo no estoy al tanto.
Conclusión del artículo 23: la dejo a tu criterio.

Para ir cerrando les acerco el fantabuloso artículo 2: "Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre; la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas."
Solo voy a decir dos cositas al respecto: trabajo rural y trabajo textil. en ambos casos hablamos de trabajo esclavo de hombre, mujeres y niños y en muchos casos provenientes de la trata de personas. Si, eso sucede ahora en este país, quizás hasta en tu barrio o pueblo.



De esta forma doy comienzo a un espacio de aprendizaje, en el cual mi idea es compartir conocimiento o plantear dudas acerca de las relaciones del trabajo, en otras palabras, contribuir aunque sea un poco a la libertad de algunas personas.

Este es el comienzo de mi viaje, bienvenidos al tren!








































No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Que canten los niños, que alcen la voz, que hagan al mundo escuchar!

Probablemente, si vamos por la calle preguntando a las personas su opinión al respecto del trabajo infantil, nos dirían que les parece una ...